Mi 1@edición infantil: Yo de mayor quiero ser… ¡Feliz!

Querido amigo:

¿Cómo te ha ido en tus primeros años por este mundo?
Espero que estés disfrutando de este planeta tan precioso en el que hemos nacido. Está lleno de naturaleza, animales, plantas y una cantidad infinita de vida. A veces parece magia, ¿verdad?

El sol nos da energía, calor y luz durante el día. La luna, aunque no siempre la vemos, influye en los mares y en la Tierra con su fuerza invisible. Hay tantas cosas bonitas en este planeta que, cuando cierras los ojos y usas tu imaginación, puedes viajar a cualquier lugar sin moverte del sitio.

Infantil

Es verdad que no todo lo que ocurre es bonito. A veces, en las noticias, vemos guerras, peleas o discusiones entre adultos, incluso en la política, donde muchas personas discuten más que los niños en el colegio.
Quizá te preguntes: ¿por qué lo hacen?

Estoy aquí para explicarte algo importante: todo lo que ves entra en tu mente. Allí se van guardando recuerdos, ideas y emociones. Algunas cosas te parecerán buenas y otras no tanto, pero de todas se aprende.

A lo largo de tu vida, tu cerebro irá aprendiendo de lo bueno y de lo malo. Verás personas que te inspiren y pensarás:
—“Me gustaría ser como esa persona, es buena y hace sentir bien a los demás”.
Y también verás actitudes que no te gusten, personas que hacen daño o no respetan. Eso también sirve para aprender qué no quieres ser.

Guarda esas experiencias que no te gustan en un pequeño “bolsillo” de tu mente. No para olvidarlas, sino para recordar que tú puedes hacerlo mejor.
Si algún día un compañero no te trata bien, imagina una barrera invisible que te protege. Ignora lo que te hace daño y rodéate de quienes te quieren y te respetan. Eso te hará más fuerte.

Tenemos algo muy importante: la capacidad de decir NO.
Elige estar con personas que te aporten alegría, que te hagan reír, jugar y sentirte bien. Disfruta del tiempo con tu familia y pídele a tus mayores que te lleven a la playa, al campo, a la montaña o a cualquier lugar al aire libre


Sentir el aire fresco, el sol en la piel, mirar las estrellas… todo eso es gratis y vale más que muchas cosas que se compran con dinero.

Vivimos en un mundo donde casi todo cuesta dinero: el agua, la luz, la ropa, los juguetes…
A veces tenemos demasiadas cosas. Muchos juguetes se quedan guardados sin usarse, y muchos están hechos de plásticos que contaminan el planeta. Lo mejor no siempre es tener más, sino necesitar menos.

Jugar con amigos, correr, saltar, imaginar… eso no contamina y hace muy feliz al corazón.

Cuando seas mayor, verás que no solo los juguetes pueden ser un problema, sino también los coches, los aparatos y muchas cosas que se fabrican para romperse pronto y obligarnos a comprar más. Por eso es importante aprender a cuidar, reparar y reutilizar.

Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de elegir qué comprar y cómo usarlo. Antes, las personas intercambiaban cosas: el pescador daba pescado y el granjero huevos. Era sencillo, justo y respetuoso con la naturaleza.
Sería bonito recuperar un poco de ese espíritu.

Somos muchos en el planeta y los recursos no son infinitos. Por eso es importante no desperdiciar comida, cuidar el agua y recordar algo muy sabio:
“Somos lo que comemos”.
Una mente tranquila y positiva ayuda a que el cuerpo esté sano.

El cuerpo humano es increíble. Nuestro cerebro envía mensajes, energía y emociones por todo el cuerpo. Respirar hondo, escuchar música, imaginar cosas bonitas o recibir una sonrisa de alguien que quieres nos hace sentir mejor y más fuertes.

Disfruta cada momento. Juega, ríe, comparte. Los recuerdos felices te acompañarán siempre.
Y cuando alguien te pregunte:

—¿Qué quieres ser de mayor?

Responde con una sonrisa:
—Quiero ser feliz.

Ser feliz es querer un mundo verde, lleno de animales, sin humo ni destrucción. Es aprender de lo bueno, mejorar lo malo y cuidar este planeta que compartimos.

El ser humano ha hecho cosas increíbles: llevar agua y luz a las casas, inventar máquinas, viajar por el aire e incluso llegar a la Luna. Pero ahora el mayor reto es hacer todo eso cuidando la Tierra y a las personas.

No te preocupes ahora por qué profesión tendrás. Si tu mente está sana y feliz, lo descubrirás cuando llegue el momento. Estudia, aprende y elige algo que te guste. Así, cada día tendrás energía y ganas de dar lo mejor de ti.

Y ahora que ya hemos hablado tanto… déjame presentarme:
Yo soy la Energía Positiva.

Te propongo un juego: imagina que sois un equipo de superhéroes. Cada uno tiene un poder diferente: hacer amigos, unir personas, transformar lo negativo en algo bueno, usar la imaginación para mejorar el mundo.

Como en las pilas, lo positivo y lo negativo pueden trabajar juntos para que la energía funcione. No se trata de eliminar a nadie, sino de aprender a convivir, mejorar y avanzar en la misma dirección.

Habrá cosas que no siempre os expliquen en el colegio: cómo funcionan las emociones, el cerebro o la importancia de hablar de lo que sentimos. Por eso es tan importante hablar, compartir y escuchar.

Expresar lo que llevas dentro libera energía y te ayuda a crecer. El mundo puede cambiar, y empieza con pequeños gestos: caminar, charlar, ir a la playa, al campo, disfrutar de lo simple.

Entre todos, con energía positiva, lo conseguiremos 🌍✨