ARTE

El arte, fuente: BY GENIO  
  • El artista no crea para llegar, crea para permanecer. No busca el final, sino el gesto; no persigue el resultado, sino el latido que ocurre mientras sus manos, su voz o su pensamiento dan forma a lo invisible. Su obra no es un objeto: es un tránsito. Por eso el artista habita el tiempo de otro modo, más lento, más hondo, más cercano a lo esencial.

  • Mientras el mundo avanza impulsado por metas y certezas, el artista se detiene en el camino. Allí encuentra sentido. Crea sin promesa de utilidad, sin garantía de recompensa, movido únicamente por el amor a la belleza y por la necesidad íntima de expresarla. En ese acto, el hacer se vuelve contemplación y el esfuerzo se transforma en gozo. Crear es, para él, una forma de estar espiritualmente despierto.

  • Quienes no crean así suelen vivir de cara al final. Caminan esperando llegar, convencidos de que el sentido aguarda más adelante. Pero el final, cuando llega, es breve y silencioso, y deja tras de sí una extraña sensación de vacío. El camino, ignorado, no devuelve lo que no se le ofreció.

  • Tal vez el arte no sea un privilegio de unos pocos, sino un recordatorio: la vida no pide ser alcanzada, sino vivida. Y solo cuando aprendemos a amar el proceso, cuando dejamos de exigirle un destino, el vacío comienza, poco a poco, a desaparecer.