No, al tercer mundo!! Si, al nuevo mundo!!

El llamado “tercer mundo”

Miro alrededor y no veo tres mundos.
Veo
uno solo: un planeta compartido.
Nunca he entendido de dónde salió eso de “tercer mundo”. ¿Quién decidió que había mundos de primera, de segunda y de tercera? ¿Quién puso la etiqueta y, sobre todo, con qué derecho?

África —cuna de la humanidad— se la ha reducido a un concepto. Un continente del que surgimos todos, uno de los lugares con mayor diversidad de vida del planeta, debería ser llamado el pulmón del mundo, no su descarte. Después de la Amazonía, sigue siendo uno de los grandes reservorios de vida… y aun así, seguimos al borde de arrasarlo todo. Todavía estamos a tiempo de frenarlo.
¿Pero queremos hacerlo de verdad?

Claro que llamarlo “tercer mundo” vende.
Hemos convertido el hambre, la enfermedad y la destrucción en un negocio. Las guerras son una industria infinita. Para algunos, las personas no son personas: son cifras, recursos, trozos de carne. Solo ven petróleo, contratos, reconstrucción de ciudades.
Pero ¿quién habla de
reconstruir las almas que están siendo destrozadas?

Del dolor ajeno se ha hecho mercado.
Y si no ponemos freno a esta barbarie, la victoria siempre será del poder. No actuar es confirmar que todo sigue el plan establecido. El negocio de mostrar cuerpos famélicos, costillas marcadas y miradas rotas ya está muy visto. Duele, sí. Yo también lo siento en el alma.
Pero dime:
¿de verdad necesitamos consumir ese dolor como espectáculo para entenderlo?
¿O lo hemos normalizado tanto que ya no nos incomoda?

El sufrimiento no necesita ser exhibido para ser real. Se siente. Debería sentirse como propio.
Porque para el poder,
alargar el problema vende. Acabar con él sería cerrar una vía de negocio.
Entonces, ¿cuánto tiempo más vamos a mirar hacia otro lado?
¿Cuántas imágenes más hacen falta para que entendamos que no se trata de ayuda, sino de dinero?
¿Que no miran personas, miran euros y dólares?

Cuando miro al llamado “tercer mundo”, no veo miseria.
Veo
una oportunidad inmensa. Yo lo llamaría EL NUEVO MUNDO


Veo esperanza. Veo la posibilidad de demostrar de qué es realmente capaz el ser humano:
reconstruir desde otro lugar. Crear un nuevo modelo de mundo, donde el bien común esté por encima del beneficio, donde la humanidad conviva con sus recursos en lugar de devorarlos.

¿Por qué no convertir esos territorios en proyectos ejemplares para el planeta entero?
¿Y si demostráramos que no hace falta vivir rodeados de hormigón, chimeneas, fábricas y consumismo para vivir bien?
¿Y si el verdadero atraso no estuviera allí, sino aquí?

No hagamos del mundo un lugar frío y gris como el hormigón.
Todavía estamos a tiempo.
La pregunta es:
¿vamos a actuar o vamos a seguir llamándolo “tercer mundo” para no asumir nuestra responsabilidad?

 

Reflexión de Gairos: El planeta no nos pertenece deberíamos replantearnos el concepto de propiedad. Por esa regla de tres  yo hubiese nacido hace 10.000 años podía nombrarme a mí mismo dueño de todo. La poca reflexión del ser humano y el sin sentido de la vida. El hambre ajena, enseñar niños y sus costillas vende  más que la Esperanza, verdad ? Hacer negocio del mal ajeno debería ser castigado.

El medio ambiente No miente, la campaña “cambio climático” SÍ

El gobierno Español gastará 2millones en esto !!

Gairos guardian del equilibrio

Proposito: La nueva era