Nuestro cuerpo ya posee todo un sistema sanación pero nadie nos lo explica.
En este podcast encontraréis todo lo que en occidente no nos explican. Nuestro cuerpo es energía y en Oriente lo saben desde hace miles de años , si esa energía si no está bien alineada y canalizada , hace que nuestro sistema inmunitario e organismo no trabaje bien.
Tomar nota porque el vídeo es muy interesante creo que tenemos que cambiar nuestros hábitos y creencias.
Hemos sido desconectados de la naturaleza
Sí, el ser humano se está desconectando de la naturaleza de forma progresiva, una tendencia que ha disminuido más del 60% en los últimos 200 años debido a la urbanización, la tecnología y un estilo de vida interiorizado, lo que genera problemas de salud física y mental (estrés, ansiedad, fatiga) y agrava la crisis ambiental, ya que la falta de vínculo reduce la empatía hacia el planeta.
Causas principales
- Urbanización: La migración a las ciudades y la vida en entornos de cemento reduce las oportunidades de contacto natural.
- Tecnología y medios digitales: El tiempo prolongado frente a pantallas sustituye las actividades al aire libre, generando sedentarismo y desconexión mental.
- Cambio de hábitos: La falta de transmisión de costumbres de contacto con la naturaleza entre generaciones.
- Ritmo de vida acelerado: El estrés y la hiperconexión nos alejan de entornos más pausados.
Consecuencias para la salud y el bienestar
- Salud mental: Mayor estrés, ansiedad, depresión, fatiga mental (dificultad para concentrarse, olvidos) y problemas de sueño.
- Salud física: Mayor sedentarismo, obesidad, problemas cardiovasculares y déficit de capacidad pulmonar en niños.
- Desconexión personal: Refleja una desconexión de uno mismo, impactando el bienestar emocional general.
Consecuencias ambientales
- Menor empatía: La falta de vínculo reduce la preocupación por el deterioro ambiental y la disposición a actuar.
- Pérdida de conciencia: Se pierde la noción de formar parte de la red de vida y de la importancia de cada especie.
¿Tiene solución?
- ¡Sí! Es posible reconectar a través de pequeñas acciones diarias: pasear por un parque, sentarse a disfrutar del paisaje, hacer ejercicio al aire libre o incluso tener plantas en casa. Revertir esta tendencia es crucial tanto para el bienestar individual como para la salud del planeta
