Las cámaras ocultas no eran tumbas, sino espacios de iniciación. El aislamiento absoluto, la oscuridad, la temperatura constante y la resonancia de la piedra generaban las condiciones ideales para que la mente abandonara el pensamiento ordinario. Al elevarse el GABA, disminuía la actividad mental las cámaras ocultas no eran tumbas, sino espacios de iniciación. El aislamiento absoluto, la oscuridad, la temperatura constante y la resonancia de la piedra generaban las condiciones ideales para que la mente abandonara el pensamiento ordinario. Al elevarse el GABA, disminuía la actividad mental superficial y emergía un estado de...
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